Llanura de légamo gris
- acueval83

- 2 jun
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Llanura de légamo gris
donde se agita, recio, el viento;
donde los días conviven con la monotonía,
ajenos a espejismos del desierto.
Aquí, no obstante, brotaron
entre brumas nacaradas
lienzos de murallas,
zigurats azules de inalterable esmalte,
esbeltas torres techadas de mármol
y palacios de jaspe (recibían en su umbral
toros alados de rostro humano).
Cuánta zalema alegre bullía
entre la verdura del oasis,
qué risa, qué brío. Cómo repiqueteaban
los torrentes de cuerpos semidesnudos
en el delicioso frescor de palmas datileras.
Padre amado, ¿por qué lo hiciste?
¿por qué escupiste, sobre la bella ciudad,
azufre y sal ardiendo?
Tú guardas silencio.
Yo apenas sospecho.
Sólo unos pocos espíritus añoran
una llanura de légamo gris
donde se agita, recio, el viento;
donde los días conviven con la monotonía,
ajenos a espejismos del desierto.



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